Malta: inglés con acento mediterráneo
Cuando pienso en familias que quieren dar el paso pero les frena la distancia o el clima, siempre les hablo de Malta. Es Europa, es mediterránea y es de habla inglesa: una combinación que no tiene ningún otro destino. El vuelo desde España cuesta poco y dura menos de tres horas, no hay cambio horario, y la isla entera es como un barrio grande donde todo queda a mano.
La herencia británica se nota en la educación: los colegios internacionales y privados malteses siguen currículos británicos o el Bachillerato Internacional (IB), con profesorado internacional y alumnos de decenas de nacionalidades. El resultado: inmersión total en inglés en un ambiente más suave y familiar que un gran internado del norte.
Cómo es el curso en Malta
Vuestro hijo puede alojarse con una familia anfitriona de habla inglesa — la fórmula que más recomiendo para la inmersión — o en residencia, según el colegio. El día a día es el de cualquier estudiante maltés: colegio por la mañana, deporte y actividades por la tarde, y fines de semana de mar, historia y planes al aire libre casi todo el año.
Como en todos los destinos, selecciono el colegio según su perfil: nivel académico, cupo de españoles, actividades, distancia a la familia… y os lo presento con nombre y apellidos, no como “un colegio en Malta”.
Un destino para empezar (o para quedarse)
Muchas familias descubren Malta con un campamento de verano y repiten en formato trimestre o curso completo. Otras la eligen directamente como primer año fuera, y algunas — las menos, pero las hay — acaban comparándola con Irlanda y eligiendo por carácter del niño más que por país. Para eso estoy yo: para ayudaros a elegir el destino de vuestro hijo, no el de moda.