Verano en modo aventura
Si tu hijo es de los que prefieren un lago a una consola, Canadá es su campamento. Aquí el verano se vive al aire libre: canoa al amanecer, rutas por el bosque, escalada, kayak, noches de acampada y cielos estrellados que no se olvidan. Los campamentos canadienses llevan generaciones perfeccionando esta fórmula, con monitores expertos y una seguridad exquisita.
Y todo, envuelto en esa amabilidad canadiense que hace que los niños se sientan en casa a los dos días — aunque la casa esté a 6.000 kilómetros.
Inglés (y francés, si quiere)
La inmersión es total: los campamentos que propongo tienen muy pocos hispanohablantes y mezclan a los internacionales con niños canadienses. Además, Canadá ofrece algo único: programas bilingües inglés-francés en las zonas francófonas, perfectos si tu hijo cursa francés como segundo idioma.
Hay campamentos con clases de inglés por la mañana y campamentos de actividad pura donde el idioma se aprende remando. Ninguno es mejor: depende del niño, y de eso hablamos en nuestra primera llamada.
Todo organizado, todo claro
Vuelos con acompañamiento de menor, eTA, seguro, equipación (¡os paso hasta la lista de la mochila!) y comunicación durante toda la estancia. Mi criterio de selección es el de siempre: solo campamentos que conozco y donde dejaría a mis propios hijos.
¿Comparando destinos de verano? Mira Estados Unidos para el camp clásico o Irlanda para tenerlo más cerca. ¿Pensando a lo grande? El año escolar en Canadá es de lo mejor que existe.